El primer verbo de la Biblia es crear

Esta página explica de dónde viene todo lo demás que hay en este sitio. No es una declaración de principios corporativa: es lo que de verdad pienso mientras construyo. Buena parte de estas ideas me llegaron por una predicación del Pastor Ismir Muñoz titulada «La creatividad como reflejo del Creador»; las frases citadas son suyas, la reflexión que sigue es mi manera de responder a ellas.

No es servir. No es orar. No es cantar. El primer verbo que aparece en la Biblia es crear. Y me parece revelador que Dios, antes de presentarse como Rey, como Juez o como Salvador, se presente como Creador. Así empieza la Escritura —«en el principio creó Dios»— y así termina también, con Él haciendo todas las cosas nuevas.

Crear no es algo que Dios hizo: es algo que le fluye

Solemos pensar en la creación como un evento que ocurrió una vez, hace mucho. Yo creo que es una naturaleza, no un episodio. Probablemente Dios siguió creando después, y hay música que nunca hemos escuchado y mundos que ni siquiera caben en nuestra imaginación.

Hay una diferencia enorme entre su creatividad y la nuestra: todo artista parte de algo preexistente. Un músico trabaja sobre el sonido; un cineasta, sobre la luz y el tiempo; yo trabajo sobre lenguajes y máquinas que alguien más inventó. Dios es el único que no necesitó nada para que algo llegara a ser.

Dios es el único ser en todo el universo que no depende de nada para llegar a ser algo; nosotros creamos a partir de lo que ya existe. — Pastor Ismir Muñoz

La creatividad es un derecho de nacimiento

Existe la idea de que la creatividad es propiedad de los genios y los talentosos. No es lo que yo veo. Si fuimos creados a imagen de Dios, y Dios es creativo por naturaleza, entonces un bebé ya es creativo —no por lo que ha hecho, sino por lo que es—.

Crear no es primero una habilidad: es parte de nuestra identidad como portadores de esa imagen. Y se manifiesta de mil formas que no llamamos «arte»: alguien que cose, que mide, que cocina, que planea una ruta, que resuelve un problema en una hoja de cálculo. Todos estamos creando todo el tiempo.

Toda persona lleva un creador dormido dentro, porque fue hecha a imagen de Aquel que crea sin necesitar nada. — Pastor Ismir Muñoz

La creatividad empieza en los ojos

Esta es la parte que más me ha cambiado la manera de trabajar. Antes de construir, hay que mirar. El universo es el mejor maestro de diseño disponible: el orden de los planetas, la geometría de una flor, la complejidad de una célula, el canto de un ave. «Los cielos cuentan la gloria de Dios», y entre más contemplo esa creación, más elementos tengo para lo que hago después.

En El arte de crear, Rick Rubin dice algo que se me quedó grabado: vivimos en un universo que produce momentos inéditos. Este instante exacto, con esta luz y estas personas, no se repetirá jamás. Estamos rodeados de obras irrepetibles y casi nunca las vemos.

El mundo no ha dejado de sorprender; somos nosotros quienes hemos dejado de mirar. — Pastor Ismir Muñoz

Con los años, esas antenas se van manchando de ruido. Por eso cuidar la contemplación es, literalmente, cuidar la creatividad. Cuando llevo semanas sin levantar la vista, se nota en lo que produzco.

Cómo aterriza esto en el software

Puede sonar lejano, pero define decisiones muy concretas en cómo trabajo:

  • Construyo para personas concretas. Mi mamá anotando ventas en un cuaderno. La señora esperando un colectivo que no sabe si ya pasó. No para un «segmento de mercado».
  • Prefiero terminar que impresionar. Una app que alguien usa a diario vale más que diez prototipos brillantes que nadie abrió.
  • Me tomo en serio las ideas raras. Si Dios hizo peces abisales que brillan y aves que migran continentes enteros, un dirigible que proyecta cine sobre una plaza no es una locura tan grande.
  • La belleza no es un adorno. Que algo funcione y además se sienta bien de usar no es vanidad; es parte de hacerlo bien.
  • No lo hago para que me aplaudan. Es la parte que más me cuesta y a la que más vuelvo.
No fuiste creado para que te aplaudan, sino para que a través de ti se vea a Dios. — Pastor Ismir Muñoz

Honestamente

No escribo esto desde un lugar resuelto. Hay temporadas en las que me desvío, me distraigo y me alejo de Aquel que me dio esta capacidad en primer lugar. Anhelo un carácter más parecido al suyo y no siempre lo consigo. Pero incluso ahí sigue esa sensación difícil de explicar: la necesidad de estar creando algo, de que exista mañana una cosa que hoy no existe.

He llegado a pensar que esa inquietud es una forma de nostalgia. Un eco pequeño de algo mucho más grande. Y mientras tanto, lo mejor que sé hacer con ella es construir.

Créditos

Las frases citadas en esta página son del Pastor Ismir Muñoz, de su predicación «La creatividad como reflejo del Creador». Lo que escribí arriba es mi respuesta a lo que él dijo.

Si quieres platicar del tema —o discutirlo—, escríbeme a [email protected].

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